Estrategias para jugar al blackjack en los casinos
Entre las tácticas utilizadas para ganar en el casino está la de contar cartas. Claro que a los casinos no les gustan los jugadores que cuentan cartas, y pueden incluso llegar a sacarlos del casino, así que lo conveniente es ser lo más discretos posible si pensamos utilizar esa estrategia.
El personal de los casinos tiene un “perfil” establecido que, dicen, les permite reconocer a los contadores de cartas. En muchos casos se basan simplemente en prejuicios. Por ejemplo:
1) Dicen que los contadores de cartas son generalmente jóvenes, que en muchos casos usan barba, y que la ropa que usan no condice con la cantidad de dinero que juegan.
2) Estas personas buscan una mesa con una buena cuenta antes de sentarse a jugar ellos mismos.
3) En general cambian una cantidad aproximada de entre $200 y $300, pero en la primera mano no apuestan más de $15.
4) Por lo general no hablan con nadie y miran fijamente la mesa para concentrase en la cuenta.
5) No fuman ni beben alcohol mientras juegan.
6) Piensan un tiempo antes de hacer sus apuestas
7) No dudan en el momento de jugar lo que se llama “mano muerta”, es decir, de entre 12 y 16 puntos.
8) Cuando ha jugado la apuesta mínima, un contador de cartas no utiliza la opción de apuesta segura, pero sí lo hace cuando ha hecho una apuesta grande, sin importar el valor de su mano.
9) Varía las apuestas
10) Los contadores de cartas no dejan propinas
11) Aumenta cuando ha ganado una apuesta grande, pero la baja cuando empata o se acaban las cartas.
12) En la primera mano después que se han barajado las cartas, siemrpe hace una apuesta mínima.
Camuflaje del Contador
Por más que creamos que inmediatamente seremos descubiertos si contamos cartas, esto no será así si evitamos los errores más comunes que cometen quienes empiezan a contar cartas.
Fundamentalmente, no debemos llamar la atención. Un jugador que hace grandes apuestas siempre llama la atención, gane o pierda. Lo ideal es apostar entre $5 y $60.
Si jugamos siempre en el mismo casino, lo ideal es hacerlo en sesiones muy cortas y cambiando el horario de juego. Evitaremos que se fije la atención sobre nosotros.
Debemos vestir acorde al nivel de apuestas que vamos a desarrollar. Una persona que hace grandes apuestas debe lucir como alguien con dinero. Es más, si vamos 3 días seguidos al mismo casino, por ejemplo, conviene parecer una persona de negocios que sale de la oficina y va a jugar, y no un turista, ya que probablemtne regresaremos la siguiente semana.
Cuando entramos al casino, debemos dirigirnos directamente a la mesa donde vamos a jugar y tomar asiento, saludando al repartidor.
Si la apuesta mínima de la mesa son $5, debemos mantener nuestra pila en valores entre $40 y $100. Debemos llamar a las fichas por sus valores ($5, $25) y no por sus colores (rojas, verdes, etc)
Si queremos beber algo, lo mejor es pedir bebidas sin alcohol en la barra y llevarlas a la mesa. Si pedimos a los mozos, es probable que por esperar nos veamos obligados a jugar en manos negativas.
Para que no crean que estamos contando cartas, es conveniente tener siempre alguna apuesta, aunque sea mínima, en la mesa. Es conveniente poner la apuesta incluso mientras el croupier está jugando la mano del casino. Con el tiempo, siempre haremos la apuesta correcta sin que parezca que estamos pensando cuánto apostar.
Los jugadores generalmente no dejan la mesa inmediatamente después de haber ganado: debemos continuar con una apuesta mínima hasta perder por lo menos una mano.
No pidamos carta de inmediato con una mano muerta. Es conveniente mostrar alguna duda.
Si hemos apostado el mínimo, de vez en cuando podemos aceptar la apuesta segura contra el As del repartidor, como si no supiéramos de qué se trata. Esto hará que no nos veamos obligados a hacerlo todas las veces y podremos calcular la cuenta en forma real.
Para dar propina debemos esperar el momento apropiado, esto es, cuando la cuenta sea alta y tengamos una apuesta grande afuera.
Por cada sesión podemos empezar una nueva rueda de mazos con una apuesta que sea 2 ó 3 veces la apuesta mínima.
No sirve utilizar las estrategias básicas como forma de camuflaje, ya que el personal del casino sabe perfectamente cuáles son las jugadas apropiadas en cada ocasión.
En ningún caso debemos comentar con otros jugadores acerca de lo que hacemos, ni ayudarlos con sus manos. No debemos lucir como extremadamente seguros de lo que hacemos, ni tampoco como perdedores cuando vamos ganando.

