Mínimos y Máximos para apostar al Blackjack

El criterio de Kelly es un cálculo que se aplica en las apuestas, para determinar qué porcentaje de nuestro bankroll (capital destinado a las apuestas) debemos destinar a una sola apuesta. Este porcentaje se obtiene aplicando una fórmula matemática que contempla las probabilidades de esa apuesta. Hay muchas opiniones acerca del uso de este criterio en diferentes juegos que involucran apuestas de algún tipo, como los juegos de cartas. Con respecto a su aplicación en el blackjack, expertos como Edward Thorp y Lance Humble han emitido sus opiniones.
Stanley Roberts, gurú del blackjack, tiene su propia opinión al respecto y, en general, no coincide con sus colegas. Roberts cree que aplicar el criterio de Kelly en las apuestas de blackjack es mejor que nada, pero no apoya usarlo habitualmente en el juego.
Antes que nada, explicaremos el concepto del Teorema Minimax de la Teoría del Juego. Minimax es un modo de tomar decisiones en el juego, que se basa en minimizar la pérdida máxima esperada. Lo que hace el jugador es elegir el mejor movimiento posible, en la suposición de que el adversario hará el movimiento que más nos perjudique.
En el blackjack esto aplica del siguiente modo:
EL jugador de blackjack tiene dos apuestas posibles para hacer: una mínima y una máxima, cuyos valores está determinados por el casino (o la mesa en la que juegue). Por eso el nombre mini-max. La apuesta máxima es la que se hace, por lo general, cuando la cuenta es favorable al jugador. El porcentaje de aumento sobre la apuesta inicial es un múltiplo del porcentaje favorable que nos da la cuenta. En teoría,  al ganar estas manos estaríamos ganando más, proporcionalmente. Cuanto más dinero apostemos, mayor será la ganancia. Claro, el casino sólo permite que ganemos cierta cantidad de dinero, de ahí los límites de las apuestas.
Por otro lado, si queremos hacer las apuestas máximas cada vez que la cuenta sea favorable, debemos tener un capital como para soportar estas apuestas y además, la posible pérdida de las mismas, ya que la posibilidad de perder, como en todo juego de probabilidades y de azar, existe.
Para determinar la mejor apuesta posible en cada mano, podemos aplicar el criterio de Kelly, ya que es un sistema de apuestas variables. O también podemos promediar nuestras apuestas para mantener un nivel equilibrado.
Hay una forma de apostar en el blackjack que parece ser buena para la mayoría de los jugadores: mantener la máxima apuesta dentro del 1 o 2% del capital inicial. Este criterio haría que nuestro capital fuera suficiente para todas las apuestas que queramos hacer en una ronda de blackjack. Claro que este sistema de apuestas de blackjack se basa en la suposición de que estamos usando la mejor estrategia posible (ganadora) y sin cometer ningún error durante toda la sesión de blackjack: el mejor movimiento posible, según la teoría Minimax.
Ahora bien: ningún casino va a permitir que utilicemos el sistema mini-max de apuestas (apostar tanto el máximo como el mínimo, alternativamente). Probablemente, después de algunas manos, nos expulsarán de la mesa de blackjack. Entonces debemos buscar un sistema de apuestas que sea útil para nosotros como jugadores de blackjack, y no despierte sospechas en el casino.
Una opción posible es dividir nuestro capital entre 50 o 100. Y usaremos esos montos individuales obtenidos en varias sesiones de blackjack. Si vamos a jugar poco tiempo, por ejemplo, una semana, lo dividiremos entre 50. El monto de la apuesta máxima debe ser 4 veces el monto de la apuesta mínima. El monto de la apuesta máxima no debe superar el 25% de la apuesta máxima autorizada de la mesa. Estos montos se establecen en base a un juego de blackjack de 1 sólo mazo. En caso de jugar con, por ejemplo, 4 mazos, la apuesta mínima no debe superar el 15% de la apuesta máxima.
Es imprescindible tener en cuenta que para jugar de este modo es necesario contar con un excelente respaldo económico. Si no lo tenemos, es preferible no jugar.
Nuestras apuestas máxima y mínima pueden variar en 1 ficha en más o en menos alrededor de la cantidad promedio de fichas que estemos poniendo en cada apuesta. El promedio debe corresponderse con el estándar de la mesa. Si hacemos apuestas sistematizadas, en la mesa de blackjack se puede llegar a presumir que contamos cartas.
Usar el criterio de Kelly para las apuestas de blackjack implica hacer cálculos. Si además estamos contando cartas (y no somos profesionales o genios del blackjack), todo puede tornarse muy complicado. Lo ideal es mantener las cosas lo más simples posible, para concentrarnos en nuestro juego.