Nevada contra los contadores del Blackjack
Parece que dentro de poco llegará el tiempo en el que los jugadores deban prometer no contar las cartas a la hora de jugar al blackjack, si quieren volver a entrar a un casino de Nevada.
Las historias que comentamos a continuación son una pequeña evidencia de lo que ha sucedido en los últimos tiempos en las mesas de blackjack.
J.R estaba en el Hotel Casino Frontier, jugando al blackjack, cuando de repente se le acercaron unos guardias de seguridad y lo obligaron a dejar de jugar en ese mismo momento. Jugadores de otras mesas preguntaron qué estaba pasando, y el jefe del piso respondió que era por que ese sujeto estaba haciendo trampa; pero algunos tenían la duda de cómo se dieron cuenta de que ese jugador estaba haciendo trampa, a lo que el jefe de piso contestó que ese apostador, en realidad era un estafador y ya había sido echado de varios casinos. Se presume, obviamente, que este jugador usaba la técnica de contar cartas.
Otra historia es la de H.T. Esta persona también ha sido echada de muchos casinos de Las Vegas, por ser un contador de cartas. Una vez, las ganancias de este sujetos fueron retenidas en la caja fuerte del casino durante 3 días, hasta que el Panel de Control de Juego ordenó pagarle a H.T. También en el Hotel Sands, un día en que H.T se encontraba jugando, los guardias de seguridad le pidieron que abandonara la mesa de blackjack. Fue revisado, interrogado, fotografiado e incluso arrestado. Luego de pagar su fianza salió en libertad, sólo para enterarse de que los cargos habían sido retirados.
Otro caso es el del conocido contador de cartas B.L, quien fue arrestado en un cuarto trasero y retenido contra su voluntad, golpeado, fotografiado, interrogado y amenazado. Le pidieron que abandonara el hotel, llevándose sus pertenencias (no solo asistía al casino, sino que era huésped del hotel). Luego de eso, no le permitieron la entrada a casinos vecinos y fue tratado como persona no grata.
Como podemos ver, no es muy bueno el trato que se les da a los jugadores de blackjack en Nevada.
Una de las quejas más resonantes que se hicieron con la ACLU, por los jugadores acosados, fue la de Mark Estes. Este joven tiene 29 años, concurre a la Universidad de Nevada, y se graduó en Administración de Empresas en Las Vegas. En 1976, Estes fué arrestado por entrar “ilegalmente” al Hotel Las Vegas Hilton y literalmente amenazado de muerte si regresaba. Estes, con los antecedentes de ACLU, comenzó una demanda contra el Hotel Hilton, la Comisión de Juego de Nevada, el Panel de Control de juego y el Departamento de Policía de Las Vegas, reclamando que no había nada de ilegal en el conteo de cartas. En la demanda decía que “cualquier jugador competente de blackjack, contaría las cartas para poder aumentar, si era posible, sus posibilidades de ganar".
También hizo una queja puntual contra el Hilton, denunciando que este casino permite jugar solamente a aquellos jugadores que tienen más chances de perder. En esta demanda, además, se pidió que la corte declara que los castigos por el conteo de cartas, violaban la Décimo Cuarta Enmienda, que refiere al derecho del disfrute por igual para todas las personas, y la protección de las leyes.
El abogado regional para el ACLU, Stephen Pevar, ha defendido a Estes en esta demanda, diciendo que cuando el hotel abrió sus puertas al público, la Decimocuarta Enmienda aseguraba acceso igual para aquellos quienes lo usaran. Según el abogado de Estes, daba la impresión de que, cuando los hoteles de Nevada invitaban al público a concurrir al casino en sus publicidades, los que aceptaran la invitación no tenían derecho de ganar.
El Juez de Distrito Joseph Pavlikowski, no opinaba de esta manera, ya que el 22 de Septiembre de 1977, falló en contra de Estes, argumentando que no hay derecho federal constitucional para jugar juegos de cartas. Es más, en la Constitución de Nevada no hay garantía de que el jugador de Blackjack tenga derecho a contar cartas.
La lucha entre los jugadores que usan la técnica de contar cartas contra los casinos, ya viene desde hace años. Este rechazo de parte de los casinos se sustenta en la ley llamada Acta de Intrusión de Nevada. Esta ley fue creada para poder alejar a los cazadores de ganado de los ranchos de esta ciudad. El artículo 463.151 de los Estatutos Revisados de Nevada, servía básicamente para alejar a los mafiosos de los casinos de Nevada.
Los jugadores que utilizan la estrategia de conteo de cartas dicen que no hay nada de ilegal en usar sus cerebros para acordarse de las cartas que van saliendo, y hacer las apuestas en el momento que crean mejor para ganar.
Fue en el año 1961, cuando tuvo más fuerza la idea de eliminar a los contadores de cartas. Esto fue debido a que un profesor de universidad llamado Dr. Edward O. Thorp, perfeccionó una estrategia básica de blackjack, y la publicó en un libro llamado Beat The Dealer.
A lo largo de los años, muchos fueron los sistemas que fueron apareciendo para contar las cartas, y también muchas fueron las estrategias diseñadas por los casinos para frenar a los jugadores que usaban este sistema.
Una de ellas consistía en tener un croupier extra en cada mesa para poder barajar otra vez las cartas luego de cada mano repartida. Esto duró poco debido a las quejas de varios jugadores. Otra de las reformas que trataron de incluir pero que no duró, fue la de permitir doblar la mano solamente con un 11.
Después de esto, los casinos trataron de usar un recurso que creían que podría terminar de desplazar a los contadores de cartas: el zapato. Es una pieza tipo caja, diseñada para guardar múltiples mazos de cartas. Pero pronto se desarrollaron estrategias para contar dos y cuatro mazos. Además los jugadores desarrollaron un método de equipo para derrotar el zapato de cuatro mazos.
Uno de los últimos métodos que implemento el Hotel Dunes, fue el de reemplazar casi todos sus juegos de uno y dos mazos por un zapato de 5 mazos. EL Hotel Aladdin por ejemplo, tiene zapatos de 6 mazos.
En el Hotel Casino Las Vegas Hilton, para poder barrer el fenómeno de los contadores de cartas, en cada mesa, se han puesto carteles que dice lo siguiente: EL CASINO SE RESERVA EL DERECHO DE EXCLUIR A CUALQUIER PERSONA QUE SE CREA QUE ESTÉ USANDO CUALQUIER FORMA DE SEÑALAMIENTO O
CONTEO DE CARTAS.
De todos modos, los casinos no se sienten realmente amenazados por estos jugadores, ya que le puede llevar mucho tiempo a una persona desarrollar a la perfección esta técnica, por lo que no cualquiera puede contar cartas. De cierta forma los casinos también se ven favorecidos por este fenómeno del conteo de cartas, ya que cada vez más personas se acercan a jugar al blackjack. Según palabras de un ejecutivo del casino Dunes, que expulsó a Ken Uston: "bueno, en la actualidad, todos los que juegan 21 o blackjack se consideran ellos mismos como contadores excelentes. "
Obviamente, aquellos jugadores que sepan dominar a la perfección la estrategia de conteo de cartas, van a tener altos beneficios. Uston ha dicho que su equipo llegó a ganar, en un año, más de un millón de dólares en los casinos de Las Vegas.
Cuando un jugador experto en contar cartas como Uston, se sienta a jugar al blackjack, el 5 o 6% de ventaja que estaba del lado de la casa, pasa a favor del jugador. Con el Conteo de Puntos Avanzado de Revere, en un blackjack de un solo mazo con una apuesta fija (es decir, apostando la misma cantidad todo el tiempo), el jugador puede tener una ventaja de 3.2%. Pero Julian Braun y los profesores Thorp, Schneider y Griffin, dijeron que según las estadísticas que ellos estudiaron y presentaron en la 2da Conferencia Anual del Juego en Lake Thaoe en el año 1975, el porcentaje era de 8%. Cualquiera que sea, el porcentaje de ventaja sigue estando del lado del jugador. Si jugamos blackjack bajo las mismas condiciones con la estrategia Reppert Running, la ventaja seria de un 1,93% a favor del jugador.
Igualmente, muchas son las estrategias que los jugadores creen que pueden permitirles vencer al casino por más de 150 mil al año. Aunque otros no están de acuerdo con este concepto, como por ejemplo, un jefe de casino quien tiene en este negocio alrededor de 60 años de experiencia, y cree que hay menos de 50 profesionales en EE.UU.
Según un ejectuivo del Casino Strip, por lo menos dos de cada cien jugadores cuentan lo suficientemente bien como para merecer que se los retire de la mesa de blackjack y del casino.
Sin embargo, lo que más nerviosos pone a los encargados de los casinos, no es la cantidad de contadores que existan, sino la experiencia y calidad que los buenos contadores de cartas tienen en esta estrategia. Según el Panel de Control, en los primeros 3 meses de 1977, los casinos en el Condado Clark, ganaron uno 250 millones de dólares, arriba del 20 por cierto del año anterior en el mismo período. Pero estas ganancias, ¿cuánto durarían si los casinos permitieran entrar a contadores de cartas de blackjack que sepan lo que están haciendo?
No solamente los ejecutivos de los casinos están preocupados, sino que, si la industria de juego de Nevada se ve afectada, otras personas también pasarán un mal momento, ya que el 61.5% de la fuerza laboral de Nevada depende del juego para sobrevivir. Son los impuestos provenientes del juego los que pagan los sueldos de jueces, abogados y miembros de la Comisión de Juego.
Algunos prefieren, entonces, hacer “la vista gorda” ante toda esta situación. Por ejemplo, el Sheriff Ralph Lamb en un interrogatorio hecho el 14 de Marzo de 1977 negó, cuando habló del caso Estes, tener conocimiento previo sobre los contadores de cartas que fueron sacados de Las Vegas Hilton. Esto resultó extraño, ya que todos los jugadores arrestados o retirados de los casinos, fueron detenidos por los oficiales que estaban bajo el mando de el Sheriff Ralph. Además, el Gerente del Casino Hilton en esta época, llamado Jimmy Newman, había declarado en su momento, que su gente expulsaba a 4 o 5 contadores a la semana de su casino.
Por otra parte, La Comisión de Juego y el Panel de Control, se hacen los desentendidos con el tema, ya que dicen que su función no es la de supervisar esta actividad.
Muchos creen que de alguna manera se tiene que terminar esta guerra entre los casinos y los contadores de cartas. Obviamente los casinos tienen razones válidas, y los jugadores de blackjack, también. Pero hay otra parte en esta historia, y son los jugadores no profesionales de cartas que durante todo el año pasan tiempo en los casinos de Nevada.
Hoy en día no hay muchos jefes de piso que puedan reconocer rápidamente a un contador de cartas. Además, para poder estar bien seguro de que un jugador está contando las cartas, el jefe tendría que contar el mazo junto con el jugador, y la realidad es que en un casino no hay tiempo para hacerlo, ya que hay muchas actividades que un jefe de piso debe realizar al mismo tiempo. Lo que sí se podría hacer , de vez en cuando, es fijarse en alguna mesa a ver que jugador está ganado más, y ver si esta apostando de alguna manera extraña.
Es improbable que esta disputa entre los casinos de Las Vegas y los contadores de cartas de blackjack se resuelva en una corte, pero sería bueno que se encontrara el modo de resolverla de una vez.

