A pesar de que los juegos online se han convertido en una de las industrias más rentables, en pocos países existen regulaciones firmes al respecto. Países como España, Alemania, Noruega o Bulgaria, no han logrado todavía regular la actividad con precisión.
Por esto es probable que el Consejo de la Unión Europea incluya a la brevedad, entre los temas a tratar, la regulación del juego por internet.
Las políticas en el mundo son diversas: mientras que en países como Noruega y Argentina se han presentado proyectos de ley para prohibir los juegos de azar online, Inglaterra es el único país que cuenta con regulaciones estrictas, autoridades competentes, y que ha determinado un impuesto (15%) sobre las ganancias de las empresas del sector.
En Estados Unidos desde el año 2006 está prohibida la transferencia de dinero por cualquier medio a empresas de apuestas online extranjeras, según la Ley de Ilegalidad de Apuestas por Internet. Aunque en este caso particular ha habido presiones externas para esta decisión: por un lado, la presión de los casinos reales, que ven en las apuestas online una competencia difícil de vencer. Por el otro, que el Estado no obtenía ningún ingreso de esta industria que mueve más de 6.000 millones de dólares anuales.

