Escuela para aprender a contar cartas

El Seminole Hard Rock Hotel and Casino en Florida se ha convertido en el primer casino en este estado en tener Blackjack, Pai Gow, Baccarat, Three Card Poker y Let It Ride.
Ante la novedad de las mesas de blackjack, serán muchos quienes querrán a aprender a contar cartas para vencer al casino. Para enseñar la técnica, nada mejor que dos ex integrantes del famoso grupo del MIT.
Mike Aponte y David Irvine, de 37 años cada uno, no son bienvenidos en los casinos de la mayor parte del mundo, sobre todo en Las Vegas. En su época de estudiantes universitarios y terror de los casinos se ha basado la película “21: Blackjack”. Ahora, enseñan a otros a derrotar a la banca contando cartas en la mesa de blackjack. La técnica requiere un poco de memoria y un poco de habilidad matemática. El uso de esta estrategia de blackjack es rechazado por la mayoría de los casinos.
Aponte e Irvine dieron un seminario donde enseñaban a contar cartas. Este seminario tenía un precio de $900 por persona, y no dejaron que la prensa asistiera para proteger la identidad de los estudiantes, ya que muchos de ellos tratarán de usarla en el Hard Rock Casino de la tribu seminole.
Aponte e Irvine crearon en el 2004 el “Instituto Blackjack”. Las clases van desde los $135 por persona, para clases grupales, hasta $ 7.000 para las clases privadas. Según dicen, ya han capacitado a unas 250 personas de todo el país.
Aponte ha dicho que este sistema, el de contar cartas, es un proceso muy simple, ya que se trata de “matemática de escuela intermedia”, o sea, sumar y restar. Aunque confiesa que la parte más complicada es la de dividir, por ejemplo, cuando hay que dividir 14 entre 2 ½”.
La base del sistema es determinar la cantidad de cartas altas y bajas que quedan en el mazo: las cartas bajas favorecen a la banca, las altas favorecen al jugador.
Según las reglas del Blackjack, la banca tendrá una ventaja sobre un jugador promedio que no cuenta las cartas, de entre el 1% y el 2.5%. Ahora bien, contar cartas revierte esa venta, pero, según dice Aponte, no se puede determinar exactamente cuál es la ventaja que pasa a tener el jugador. Las malas rachas existen incluso para lo contadores de cartas. Esta estrategia no garantiza que ganaremos todas las manos. Y está claro que el crupier y el jugador tienen las mismas probabilidades de obtener un blackjack.
 Más allá de esto, se puede llegar a estimar una ventaja del 1% a favor del jugador que sepa contar cartas. Aunque parece un pequeño porcentaje, a la larga puede llegar a significar mucho dinero.
Por su parte, el casino Hard Rock tendrá aproximadamente un 0.5% de ventaja sobre un jugador que use la estrategia básica de blackjack en forma impecable (sin contar cartas).
Según Aponte, el mayor error que cometen los jugadores novatos de blackjack es no tener una estrategia básica y apostar mucho a manos individuales.
Muchos de ellos, a la hora de jugar, pasan por alto todo el aprendizaje  y suelen guiarse por corazonadas, supersticiones y hábitos, más allá de que conozcan a la perfección cada técnica.
Hablando de la película "21", Irvine ha manifestado que en la vida real ellos no usaron nunca pelucas ni acentos falsos, como se muestra en la película. Pero más allá de esto, es cierto es que parecían otras personas cuando jugaban blackjack.
El grupo del MIT, según dice Irvine, tuvo éxito ya que eran equipos que estaban formados por 5 o 6 jugadores, que se tomaban el blackjack “como si fuese una carrera”, jugando durante varias horas y con mucha frecuencia.
Dice que los contadores individuales de cartas no se podrían hacerse millonarios como ellos lo hicieron (Aponte e Irvine calculan que el equipo ganó unos 10 millones de dólares en las mesas de blackjack de Las Vegas y otros sitios, entre 1992 y el 2000, cuando se disolvió).
En el Hard Rock Casino han implementado nuevos métodos de seguridad, como capacitar a los empleados para que puedan detectar cuando un jugador esta contando cartas en el blackjack. Dreitzer, vicepresidente de juegos de mesa de la tribu seminole, no quiso confirmar si tenían una “lista negra” de contadores de cartas. Pero aclaró que, en el caso que el casino se de cuenta de que un jugador estaácontando cartas, se le pedirá que se retire de las instalaciones.