El Blackjack es un juego difícil como para llevar una estrategia a cabo, ya que en él la suerte y el azar juegan un papel importante. Esto es por que no podemos determinar nada si estamos jugando con 6 mazos de cartas. Puede ocurrir cualquier cosa, teniendo en cuenta que estamos jugando con 24 ases y 72 cartas que valen 10 puntos.
Si a esto le sumamos que, en la primera mano, el croupier puede tener un As o un 10, no hay estrategia posible, ya que nada podemos hacer contra un posible blackjack natural de la banca.
La mano más importante es la primera, ya que de las cartas que recibamos dependerán nuestras siguientes jugadas.
En lo que debemos centrarnos es en alcanzar el punto justo. Es decir: siempre tenemos posibilidades de ganarle a la banca con 17, 18 o 19 puntos, ya que la banca podría pasarse de 21 o no alcanzar nuestro puntaje. Aunque lo ideal sean los 21 puntos, no perdamos de vista que nuestro objetivo, es, finalmente, ganarle a la banca, no importa cuantos puntos tengamos en la mano.
Y también es bueno recordar que si en la mesa nadie tiene blackjack, ganará el que más se haya acercado a los 21 puntos, aunque no los haya alcanzado.

