Speaking Rock, un famoso casino de El Paso, Texas, era, hasta su cierre, una importante fuente de ingresos para la localidad. Recaudaba alrededor de 823 millones de dólares anuales, de los cuales aportaba 200 millones al gobierno local que los destinaba, en gran parte, a financiar becas para estudiantes de bajos recursos.
Un 92% de sus empleados pertenecían a minorías indígenas y latinas, y el total de empleados ascendía a 785 personas. Al cerrar el casino, no sólo se perdieron los empleos y los recursos financieros, sino que significó el estancamiento del desarrollo regional.
La comunidad de Speaking Rock, igual que los ex - empleados del casino, esperan ahora la decisión oficial que permita la reapertura de esa casa de juego, con lo que los residentes de la tribu Tigua, y los de la ciudad de El Paso, recobrarían sus empleos.
Para el alcalde de El Paso, John Cook, significaría un importante recurso financiero disponible para el desarrollo económico de la zona. Pero en otras esferas, el gobernador de Texas Rick Perry declaró que el tema no es una prioridad entre los proyectos para el año 2009.
Este Casino fue cerrado en el año 2002, luego de una denuncia por violentar leyes del estado.
En estos momentos de crisis, la falta de los recursos y los empleos que generaba el casino, se hacen sentir más que nunca.

