No hay duda que el blackjack es el juego más famoso en los casinos de todo el mundo. La emoción que genera el hecho de recibir cartas y que el delaler o repartidor también requiera de otras cartas para superar tu jugada hacen del blackjack un juego muy completo y en el que acudir a una estrategia básica se antoja como fundamental.
El black jack se denomina “veintiuno” en varios sitios como en España y es un juego de cartas que consiste en obtener una puntuación de 21 mediante la suma de los valores que se le asignan a las 52 carats de una baraja francesa. Las cartas numéricas (2,3,4,5,6,7,8,9,10) suman exactamente su valor mientras que las figuras (J,Q,K) suman 10 y el As suma 11 o 1 si la suma superarara el 21 que es el objetivo del juego. Si se consiguen 21 puntos con solo dos cartas se considera black jack y se gana automáticamente el juego.
El blackjack es un juego de casino que habitualmente se juega en una mesa circular contra la banca. Un repartidor enseña una carta a cada jugador y una a sí mismo. Los jugadores deben apostar para entrar en juego y vencen si consiguen 21 puntos o si no se pasan de 21 puntos y el repartidor (que representa a la banca) sí se pasa. El repartidor está obligado a plantarse si supera los 16 puntos.
El blackjack es un juego rentable si se sabe optimizar una estrategia básica que consiste en pedir carta atendiendo a no solo la carta que nos han enseñado en primer lugar sino también a la carta que tiene el dealer. Así pues, el blackjack es un juego que no debe considerarse exclusivamente de azar. En Estados Unidos, este juego ha sido estudiado y se ha llegado a la conclusión que cada mano de blackjack tiene una jugada óptima en la que debe jugarse correctamente. Si jugáramos siempre bien atendiendo a esos criterios óptimos estaríamos realizando una estrategia básica. En principio, el casino cuenta con ventaja pero ésta puede reducirse hasta la minima expresión en caso de utilizar una estrategia básica basada en tomar las mejores decisiones para cada jugada.
Las reglas del blackjack varían dependiendo del lugar donde se juegue aunque en internet se intentan homogeneizar las normas para hacerlo un juego más atractivo y controlable por parte de los jugadores. El objetivo básico siempre es el mismo: obtener más puntuación que la banca intentando en la medida de lo posible hacer una puntuación de 21o acercándose lo máximo posible. Si se sobrepasa esa cantidad se perderá irremediablemente. Lo mejor que nos puede pasar es obtener la suma de 21 con solo las dos primera cartas. En ese caso habremos obtenido un “blackjack” y se nos recompensará a razón de 3 a 2 en base a lo apostado. Si se ampata con la banca ni se perderá ni se ganará. Estas reglas son comunes en la mayoría de casinos y en el casino de bwin también es así.
Para ganar al blackjack es imprescindible dominar la estrategia básica. El hecho de que salgan cartas altas beneficia al jugador ya que sus probabilidades de ganar la mano aumentan: dos figuras suman 20 y si el dealer se ha repartido una carta con valor bajo o medio (3-4-5-6) la ventaja del jugador es muy alta y sus probabilidades de éxito aumentan.














